1. Preparación con una hoja de limón
La guía propone buscar una hoja de limón tierna, considerada “virgen”, y escribir por un lado la palabra CLEYDEAR. Por el otro lado, indica escribir las iniciales de tus nombres y apellidos junto con tu fecha de nacimiento (día/mes/año).
La indicación original menciona lavar la hoja si queda tinta y masticarla antes de dormir, acompañando el acto con la frase: “Desde este momento recibes mi energía en tu cuerpo”.
Según esta tradición, dormir con tranquilidad se interpreta como una señal de bienestar espiritual.
Precaución: por seguridad, no ingieras hojas que tengan tinta, residuos de escritura o sustancias desconocidas. Esta práctica no puede determinar si una persona tiene “energías ocultas” ni sustituye una valoración médica.
2. Oración si sientes nerviosismo
El texto de la guía recomienda consultar si experimentas nerviosismo, sudoración, dificultad para dormir o pesadillas. Como práctica de fe, propone rezar tres Padrenuestros y leer el Salmo 91.
Padre nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Amén.
Salmo 91
El que habita al abrigo del Altísimo
Morará bajo la sombra del Omnipotente.
Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;
Mi Dios, en quien confiaré.
Él te librará del lazo del cazador,
De la peste destructora.
Con sus plumas te cubrirá,
Y debajo de sus alas estarás seguro;
Escudo y adarga es su verdad.
No temerás el terror nocturno,
Ni saeta que vuele de día,
Ni pestilencia que ande en oscuridad,
Ni mortandad que en medio del día destruya.
Caerán a tu lado mil,
Y diez mil a tu diestra;
Mas a ti no llegará.
Ciertamente con tus ojos mirarás
Y verás la recompensa de los impíos.
Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza,
Al Altísimo por tu habitación,
No te sobrevendrá mal,
Ni plaga tocará tu morada.
Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,
Que te guarden en todos tus caminos.
En las manos te llevarán,
Para que tu pie no tropiece en piedra.
Sobre el león y el áspid pisarás;
Hollarás al cachorro del león y al dragón.
Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;
Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
Me invocará, y yo le responderé;
Con él estaré yo en la angustia;
Lo libraré y le glorificaré.
Lo saciaré de larga vida,
Y le mostraré mi salvación.
3. Oraciones de protección
La guía propone repetir estas oraciones tres veces al día hasta la consulta, como práctica espiritual personal.
Por medio de mi guía CLEYDEAR —Tú, mi señor amado, gracias porque tú eres mi Dios y puedo acercarme a ti con confianza, pedirte que me protejas (mencionar tu nombre y apellidos) de todo ataque del maligno, igualmente a mi familia. Son muchos los peligros que nos rodean en estos momentos, pero sabemos que tú eres el Dios todopoderoso que nos ama, nos cuida y nos libra del mal. Puedo confiar en ti, en tu amor y en tu poder para protegernos.
Tu presencia aquí y en estos momentos aleja toda oscuridad, confusión o peligro que quiera apoderarse de mi cuerpo y alma. Que tu Espíritu nos cubra en cada paso y nos recuerde que no estamos solos, porque tú eres nuestro refugio eterno. En el nombre de Jesús, amén.
Aleja a (menciona tus nombres y apellidos) cada peligro oculto y cada amenaza que intenta levantarse contra mí y mi familia, de cualquier obra del enemigo y el maligno que busca hacernos daño o desviarnos de tu camino. Padre amado, fortalece nuestra fe para que nos mantengamos firmes frente a la tentación y rechacemos todo lo que el enemigo lance contra nosotros. Pido que se alejen porque tu presencia está aquí, Señor, y es nuestro refugio constante. Señor, guarda nuestros cuerpos, nuestros pensamientos y nuestras emociones para que no sean un blanco de energías negativas que hoy rodean mi entorno. Aleja al maligno enviado y a quienes buscan hacernos daño mediante engaños que me atacan de alguna manera. Guarda nuestros pasos y apártanos de los autores de maldad y de cualquier amenaza que quiera perturbar nuestra paz. Cubre con tu presencia y danos la confianza de saber que tú eres nuestro escudo y fortaleza. Que tu paz reine sobre nosotros hoy y siempre. Amén.
Mi guía CLEYDEAR, empoderado en la tierra por nuestro Padre, te pido que nos libres de todo ataque del maligno, de cualquier intento por robarnos la paz, sembrar dudas o apartarnos de tu verdad. Que tu Espíritu Santo nos recuerde constantemente quién eres: nuestro protector fiel, nuestra roca firme y nuestro apoyo terrenal. Confío nuestra seguridad a Dios frente a aquello que interpreto como entidades y energías malignas. Gracias porque contigo estamos a salvo, protegidos, fortalecidos y guiados. En el nombre de Jesús, amén.
Importante: las palpitaciones, la falta de aire, los vómitos, la sudoración intensa o el insomnio pueden tener causas físicas o emocionales y no demuestran la presencia de entidades. Si aparecen síntomas intensos, nuevos o persistentes, busca atención médica; ante dificultad para respirar o dolor en el pecho, solicita ayuda urgente. Las oraciones pueden acompañar la fe, pero no reemplazan la atención profesional.